¿Cuánto tiempo le queda a la democracia capitalista más exitosa del planeta?
Jueves 6 de noviembre de 2008
Parte 1 de 3
Primera parte del artículo ¿Es Obama el nuevo John F. Kennedy?

Obama ha ganado la presidencia de un país que para muchos analistas se enfrenta a la apatía de un pueblo que espera que su nación omnipotente lo resuelva todo por ellos.
Obama ha ganado la presidencia de un país que para muchos analistas se enfrenta a la apatía de un pueblo que espera que su nación omnipotente lo resuelva todo por ellos. Pero los EUA ya no son la súper potencia de hace un par de décadas.
El reparto del poder mundial está cambiando y con ello el dominio de las antiguas fuentes energéticas. En esta serie de artículos vamos a conocer y analizar cómo y cuándo los EUA llego a ser la primera potencia mundial para luego perder ese puesto.
El triunfo de los aliados en la segunda guerra mundial, llevó a dividir el mundo en tres grandes bloques, los países del este, bajo la ideología propugnada por la Unión Soviética; el occidental o países capitalistas, bajo la consigna norteamericana y los países no alineados, destacándose dentro de ellos el “mundo árabe”.
El enorme crecimiento económico y militar derivado de la confortable participación de EE. UU. en esta guerra le dejo en una excelente posición para influenciar económica o militarmente a su entorno geopolítico. Otro tanto ocurría con la Unión Soviética. Esta lucha por la supremacía o el equilibrio entre las primeras dos grandes potencias llevó a desarrollar el concepto de Guerra Fría, acuñado en 1947.
Esto aumentó el parcelamiento del mundo, abriendo profundas brechas económicas y culturales. A su vez lo anterior proyectó la imagen de los Estados Unidos de América [1] como protector todo poderoso del “mundo libre”.

Ya han pasado mas de doscientos años de su fundación, en ese tiempo ha participado en mas de 200 guerras importantes (incluida una con España y otra con México [2]) y la reciente ocupación de Irak. También ha contemplado el derrumbamiento de la URSS, la caída del Muro de Berlín y la formación de la Unión Europea.
Es precisamente con la creación de la moneda común, el euro, que algunos analistas recordaron las palabras que Alexander Tyler, un profesor de historia escocesa en la Universidad de Edimburgo, dijo cuando los trece estados originales aprobaron la nueva constitución de EE UU en 1787. En ese momento se refería a la caída de la República ateniense unos 2000 años antes:
"Una democracia es siempre de carácter temporal, simplemente no puede existir como una forma permanente de gobierno".
«Una democracia seguirá existiendo hasta el momento en que los votantes descubran que pueden votar para conseguirse generosos regalos del erario público".
"A partir de ese momento, la mayoría siempre votará por los candidatos que prometen la mayor parte de los beneficios del erario público, con el resultado de que toda democracia finalmente colapsará debido a las fallas de la política fiscal, cosa que siempre es seguida por una dictadura".
"El promedio de duración de las más grandes civilizaciones del mundo desde el comienzo de la historia, ha sido de alrededor de 200 años”
"Durante esos 200 años, las naciones siempre han progresado a través de la siguiente secuencia:
1. De la esclavitud a la fe espiritual;
2. De la fe espiritual al coraje;
3. Del coraje a la libertad;
4. De la libertad a la abundancia;
5. De la abundancia a la complacencia;
6. De la complacencia a la apatía;
7. De la apatía a la dependencia;
8. De la dependencia de nuevo a la servidumbre"
Obama ha ganado la presidencia de un país que para muchos analistas se encuentra entre las faces 7 y 8. Cuya moneda lucha una batalla de supervivencia contra el euro. Un país hundido hasta el cuello en varias guerras desesperadas por mantener el control sobre las reservas de petróleo. Y con la gran incertidumbre (junto a la UE) de si su endeble economía podrá resistir el embate del gigante asiático, China.
¿Le darán a este nuevo John F. Kenndy el tiempo suficiente para resolver todos estos problemas?
Próxima entrega: El deshielo de la estabilidad de EE. UU. ¿a cuantos paraísos sumergirá?
Post-Sriptum:
La foto Monumento a las víctimas del "Maine" por copepodo.
El texto que acompaña a la fotografía: Monumento a las víctimas del acorazado "USS Maine", cuya misteriosa explosión el 15 de febrero de 1898 sirvió de pretexto para que Estados Unidos declarase la guerra a España por el dominio de Cuba. Aún hoy se discute si la explosión fue un accidente o un acto provocado por los españoles o por los propios estadounidenses.
 
[1] En ocasiones se le llama incorrectamente Estados Unidos de Norteamérica, derivando en una confusión en su gentilicio. En español, no es aceptable el empleo de Norteamérica como forma abreviada del nombre de este país, ya que hay otras naciones que comparten el subcontinente norteamericano. De modo análogo, tampoco debe emplearse América para referirse en exclusiva a los Estados Unidos, aun cuando sea una costumbre muy extendida entre los anglohablantes emplear el nombre del continente como forma abreviada del nombre de la nación. [de es.Wikipedia.org]
[2] La Guerra Hispano-Estadounidense se desató entre España y los Estados Unidos de América en 1898, sus principales resultados fueron la independencia de Cuba y la pérdida, por parte de España, del resto de sus colonias en América y Asia, cedidas a Estados Unidos. La intervención estadounidense en México de 1848 tuvo como resultado la cesión de California y gran parte de la actual América Suroeste. [de es.Wikipedia.org]
Foro
2 Mensajes del foro
-
¿Es Obama el nuevo John F. Kennedy? 7 de noviembre de 2008 11:17, por Desira
Un artículo muy reflexivo, en medio de una ola demasiado optimista, a mi humilde parecer, sobre lo que Obama va a poder cambiar. Si nos encontramos entre la fase 7 y 8 de la vida de la democracia, mal se nos pinta el futuro, con Obama o sin Obama. Creo que el triunfo del candidato demócrata se debe al mensaje de esperanza que ha transmitido. Se ha forjado la imagen de un "nuevo mesías" con un mensaje diferente. Tú comparas a Obama con Kennedy, yo he tenido la osadía de compararle con Jesucristo (como figura histórica, no como enviado de Dios, se entiende). Espero las otras 2 partes del artículo.
Ver en línea : Obama, ¿un nuevo Jesucristo?
-
¿Es Obama el nuevo John F. Kennedy? 7 de noviembre de 2008 15:28
Gracias por el comentario.
La verdad es que coincido contigo en el exceso de optimismo acerca de los cambios que puede lograr Obama. El petroleo seguirá siendo impermutable durante los próximos 40 años, los más de 500 grupos racistas que existen en los EE.UU. no desparecerán de la noche a la mañana y la banca no repuntará mágicamente en los próximos meses.
En una cosa si comparto las esperanzas de millones de estadounidenses, en que los EE. UU. mejorará notablemente sus relaciones con el mundo, y por una temporada, también será menos propenso a crear conflictos armados en otros países.
-

